miércoles, 16 de julio de 2014

Franz Marc, el pintor que dio alma a los animales



frases de Franz Marc


(...) Y toda existencia es maldito sufrimiento. 
Lo que parece hoy raro será natural mañana. 

He encontrado personas muy feas en mis comienzos, los animales me parecieron más hermosos. 
El arte no es sino la expresión de nuestro sueño, el que más se entrega a ellos es el que más se acerca a su verdad interior. 
He sido un artista toda mi vida, pero la educación, el medio ambiente y mi disposición me han hecho lo que soy. 

Las nuevas ideas son difíciles de entender sólo porque no estamos familiarizados con ellas. 

El arte es metafísico... es liberarse de fines humanos.
La música y la pintura son lo mismo, usted sólo tiene que tener el órgano para la detección de las mismas. 

Las religiones mueren lentamente. 
Si de esta guerra no surge ningún poeta ni música alguna, es que ya no los hay en absoluto. 
"Este es un momento de gran lucha entre un arte nuevo que lucha contra uno viejo. La batalla parece desigual, pero no se resuelve por la fuerza sino por el poder de las ideas."
" Otro instinto me ha llevado lejos de los animales hacia la abstracción, que me excita aún más."
Franz Marc, el pintor que dio alma a los animales
En 1914 se alistó como voluntario, los jóvenes creían en el poder regenerador de la guerra... Sobre el caballete de su estudio quedó un cuadro inacabado.En 1915 escribió a su esposa María: En términos generales, el instinto no me ha dirigido mal,  aún cuando las obras hayan sido impuras, fue sobre todo el instinto el que me llevó a apartarme del sentimiento vital por el hombre para dirigirme al sentimiento por lo animal,  por "los animales puros". El hombre impio que me rodeaba  (sobre todo el masculino) no estimaba mis verdaderos sentimientos, mientras que el sentimiento incólume del animal  hacía despertar todo lo bueno que hay en mi. Y del animal me separó un institnto  hacia lo abstracto, hacia una segunda cara, terrenal y atemporal que me excitaba aún más.   
Un año después de alistarse, con el fervor del inicio un poco más apagado, su visión de la guerra cambió. En una de las cartas que escribió a la viuda de Macke, describía la guerra como “ la trampa más cruel en la que nos hemos abandonado los hombres”. El engaño y la inutilidad del conflicto comenzaron a ser los temas de sus cartas en 1916, a pocas semanas de morir.
El  4 de marzo de 1916 murió  en Verdún.

 

Franz Marc 1880-1916, uno de los artistas más importantes del expresionismo alemán, nació en Munich. Su madre, Sophie Maurice, una mujer educada en el calvinismo, debió ejercer una fuerte influencia sobre él, porque durante la adolescencia  pensó en estudiar teología y convertirse en pastor protestante, pero finalmente decidió seguir el camino de su padre y se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de Munich.Cuando tenía 23 años pasó unos meses en París. Hizo amistad con el pintor suizo Jean Bloé Niestlé, pintor de animales. Hacia 1910 comienza a crear obras con su característico estilo. Conoce a August Macke, pintor de gran formación, y comienza a tener conversaciones de caracter intelectual sobre las teorías del color. 
Fundó, junto a Kandinsky DER BLAUE REITER (el Jinete azul)- Un grupo de pintores que compartían en sus obras la expresión de fuertes emociones y  sentimientos mediante colores vivos.
Kandinsky cuenta en sus memorias:
Marc con Kandinsky en Munich (1914)
DER BLAUE REITER lo inventamos en el cenador de Sindelsdorf; a los dos nos gustaba el azul: Marc, caballos, yo, jinetes. Así el nombre vino por si mismo

domingo, 6 de julio de 2014



EL RETABLO DE ISENHEIM- una fealdad bellísima












Matthias Grünewald, o  Mathis Gothardt, nació hacia 1470 en Wurzburgo, hoy Alemania y murió en 1528 en Halle. Fue pintor e ingeniero hidráulico. Pintó principalmente obras religiosas.



Una de sus obras, EL RETABLO DE ISENHEIM podríamos considerarla como UNA DE LAS FEALDADES MAS BELLAS DEL MUNDO.





Está pintado sobre dos maderas, unidas por el centro. Vemos a Cristo que cuelga de un madero,  dando la impresión que cede con su peso.





Visto el cuerpo de cerca, se aprecia la carne llena de astillas y la necrosis causada por ellas 



Los músculos, apaleados  y estirados por el peso muerto de la carne y los huesos



Las manos, clavadas en el madero parecen moverse debido al rigor mortis



El rostro refleja el dolor indecible de una muerte lenta, pero pese a toda la violencia la sensación que nos transmite es  de serenidad


sábado, 5 de julio de 2014

ARTEMISIA GENTILESCHI Y JUDITH




ARTEMISIA GENTILESCHI 1593-1654



Cuando vi este cuadro de ARTEMISIA GENTILESCHI  "Judit decapitando a Holofernes" me dió la sensación de que no era una  mera representación artística

Imaginé que era la propia Artemisia la que estaba torturando a ese hombre.  No es Judit la ejecutora, es Artemisia.  En su cara se refleja odio y placer por la venganza
Esto tiene que ver con algo personal, pensé...
En 1612 el pintor Orazio Gentileschi presentó una demanda contra el que hasta ese momento había sido colaborador y amigo, Agostino Tassi por violar a su hija Artemisia y robar un cuadro de  Judit de  grandes dimensiones 

Según testimonios de la época, Artemisia declaró:

Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que pusiera dentro de mí el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de carne”.
(Eva Menzio (editora), Artemisia Gentileschi, Lettere precedute da Atti di un processo di stupro, Milán, 2004)

Tassi fue condenado, pero no llegó a cumplir condena, gracias a la intervención a su favor del gran duque de Toscana. Artemisia fue humillada  y los amigos de Tassi hicieron todo los posible para que fuera considerada una ramera.

Artemisia se casó un mes despues del juicio, en un  matrimonio arreglado por su padre, con el pintor florentino Pietro Antonio Stiattesi. Esto sirvió para devolverle a Artemisia un estatus de honorabilidad
Dicen las Escrituras que Judit era una mujer viuda  que vivía en Betulia cuando la ciudad fue asediada por los asirios.  Judit, con la ayuda de una criada, planeó el asesinato del general asirio Holofernes.  Se puso sus mejores vestidos y joyas y se dirigió  al campamento del general portando viandas y vino.  Holofernes se entusiasmó con la mujer, comió  y bebió, y cuando cayó en su lecho, totalmente borracho, Judit lo decapitó con una espada. La criada colocó la cabeza de Holofernes en las alforjas para llevarla a la ciudad, donde Judit la mostró a los hebreos colocada sobre una bandeja       

 Judit y Holofernes (Caravaggio)


                                    Goya


                               Cranach

Hay numerosas versiones  de Judith y Holofernes en la historia del arte pero en la de Artemisia no hay concesiones religiosas, solo vemos a dos mujeres atacando con todas su fuerzas a un hombre borracho.  Algunos historiadores del arte aseguran que es un error ver una venganza de Artemisia contra Tassi, basandose en que la pintora, artista profesional protegida por el Gran Ducado, tenía que pintar  lo que le pidiesen sus mecenas...yo solo dejo aqui obras de Artemisia y cada uno que juzgue.

Y sigo aqui la historia con un artículo de EL PAIS CULTURA


Artemisia se casa con el florentino Pierantonio Stiattesi, hijo de un zapatero, y se marcha a Florencia. En la corte del gran duque de Toscana, Cosme de Médicis, vivía Galileo Galilei: bajo su influjo y amistad, la pintora se inscribe en la legendaria Academia del Dibujo. Tiene 23 años, y es la primera mujer de la historia que entra en ese Olimpo. En 1617, Artemisia es madre de tres hijos, pinta asiduamente para los Médicis y tiene un amante noble e intelectual, Francesco Maria Maringhi. Pero el marido se endeuda hasta las cejas y la pareja huye a Prato.

Jael and Sisera

Desde allí, vuelta a Roma, donde Artemisia vive entre 1620 y 1626 en una casa cercana a la plaza del Popolo que un visitante describe como “digna de un gentilhombre”. Dos de sus tres hijos han muerto, y en 1622 el marido es acusado de haber herido en la cara a un español que cantaba una serenata bajo el balcón de la artista. Pronto se separarán. Ella se irá a Venecia y vivirá tres años de éxito entre los canales libertinos, antes de marcharse a Nápoles para ponerse al servicio de otro admirador de su pintura, el virrey español Fernando Enríquez Afán de Ribera, duque de Alcalá.

                            Susana y los viejos

En el centro de Nápoles abre un taller en el que trabajan una docena de ayudantes y aprendices. Se hace amiga de Onofrio Palumbo, gran artista partenopeo, y durante 20 años forma a los mejores pintores del futuro, Cavallino, Spardaro, Guarino... Su fama cruzó fronteras, y el rey Carlos I de Inglaterra ordenó contratarla. Pasó dos años en Londres, donde su padre era considerado el mayor maestro de su tiempo, hasta su muerte en 1639. Las crónicas dicen que el funeral de Orazio en Londres estuvo a la altura de los de Rafael y Miguel Ángel.



     Pietá

Mientras sus coetáneos pintaban iglesias y capillas, Artemisia trabajó sobre todo para coleccionistas privados: el duque de Módena, los Médicis, los D’Este y el conde de Amberes, banqueros, nobles y príncipes europeos. Sus numerosas cartas y facturas atestiguan que fue una de las firmas más cotizadas de su tiempo. Los aristócratas se rifaban sus cuadros, casi todos de figuras femeninas, muchas veces desnudas y siempre llenas de fuerza. Algunas son de un erotismo dulcísimo. Otras son intensas, impetuosas y dramáticas. No hay una sola escena casera. Hay músicas, pensadoras, y muchos homenajes a mujeres bravas: Cleopatra, Diana, la Galatea, María Magdalena, Judith, Dalila, Betsabé…


En 1649 andaba terminando su maravilloso autorretrato: parece una mujer de ahora mismo, con los labios pintados y el pelo corto. Según su biógrafa Alexandra Lapierre, “Artemisia rompió todas las leyes sociales y solo perteneció a su tiempo. A la conquista de su gloria y su libertad, con su talento y su fuerza creadora se convirtió en una de las pintoras más celebres de su época y en una de las más grandes artistas de todos los tiempos”.